La parte oscura del amor: los celos

Absolutamente todos sentimos celos, pero claro, no todos los vivimos igual. Los celos son la respuesta emocional ante una sensación de pérdida. Por ejemplo un niño siente celos ante la llegada de un hermanito: tiene miedo de perder el amor de sus padres, quizá su espacio y la atención de los adultos a su alrededor.
Estos son celos muy reales pero sin fundamento,  lo más probable es que el niño siga siendo amado y consentido sin importar la presencia del bebé.
También están los celos de pareja, los que han dado para tantas novelas y telenovelas, básicamente es lo mismo, el miedo a perder a la pareja.
Por último, están los celos más parecidos a la envidia, la gente que quiere lo que otro tiene, ya sea su éxito laboral, su pareja, su vida o lo que él percibe de esas cosas.
Como decíamos al inicio los celos son comunes y la mayoría sabemos lidiar con ellos, aprendemos a distinguir las causas reales y a darles salida de manera civilizada.
¿Y qué pasa con los que no aprendieron esto? Suelen ser personas con baja autoestima que les hace sentirse vulnerables y más propensos a “perder” aquello que quieren. Ven amenazas donde no las hay y se vuelven controladores y agresivos. En las relaciones de pareja, un celoso puede ocasionar justo lo que se temía: la pérdida de la pareja.
Si tú eres el celoso te proponemos estos pasos para tratar de salir de ese círculo:
• Reconoce que sientes celos y que desde esa perspectiva no eres tan racional.
• Analiza si tus celos tienen una causa real o los creaste a partir de tus temores.
• Asume la responsabilidad por tus sentimientos y pide disculpas. Esta es la parte más difícil, a todos nos resulta más fácil culpar al otro que asumir que los únicos responsables de nuestro bienestar somos nosotros mismos.
Esperamos tus comentarios y sugerencias de contenido.

mayo 13th, 2015 by