¡Libérate del estrés!

Existen dos tipos de estrés: el agudo y el crónico. El estrés agudo es el que sentimos momentáneamente, por ejemplo cuando esquivamos un peligro, cuando vivimos una situación emocionante o inesperada. Todos tenemos episodios de estrés agudo en diversos momentos de la vida.

El estrés crónico es el de larga duración, puede deberse a problemas familiares, económicos o de salud. Puede durar semanas o meses y la gente que lo vive muchas veces ya no es consciente de que vive estresado. El estrés crónico puede acarrear serios problemas de salud por eso te presentamos algunos consejos prácticos para ayudarte.

estres-suenoAl menos una hora antes de ir a dormir aléjate de los dispositivos electrónicos, está comprobado que contribuyen a no dormir y descansar adecuadamente.

Duerme entre 7 y 9 horas, el descanso es importante para la estabilidad emocional.

Una caminata de al menos 15 minutos al día contribuye a la relajación.

Comparte tus problemas con personas cercanas. El compartir nos ayuda a ver los problemas desde una perspectiva diferente y a minimizar la forma en que afectan nuestra vida.

Aprende a delegar. Es imposible que te encargues de todo, comparte las responsabilidades y pide ayuda cada que sea necesario.

Acepta. La mayoría de las veces las cosas no saldrán como lo planeamos y eso suele acarrear frustración. Las personas más estresadas manejan mal la frustración así que es importante ser flexible y tomar las cosas como vienen.

Deja de fumar. Aunque mucha gente relaciona el fumar con un momento de relajación, la realidad es que el tabaco y los químicos del cigarro son estimulantes. El dejar de fumar es estresante de momento pero a largo plazo tiene muchos beneficios.

Dedica unos minutos al día a respirar de forma relajada y concentrarte en como el aire entra y sale de tu cuerpo. Estas micro-meditaciones de cinco minutos son de gran ayuda en el combate al estrés.

Esperamos que estos consejos te ayuden y permitan mejorar tu calidad de vida.

abril 9th, 2015 by